7 acciones simples para una semana sostenible

Solemos llenarnos de excusas. Es mucho más fácil, y más rápido, que asumir nuevas actitudes que modifiquen inercias adquiridas. A pesar de que los comportamientos van cambiando, de que cada vez más gente toma conciencia de la importancia de los actos cotidianos para una vida sostenible, todavía son muchos los que creen que eso de la sostenibilidad depende de otros y de grandes revoluciones.

Gente pequeña con gestos pequeños cambiando el mundo

Hoy vamos a demostrar que no. Que somos cada uno de nosotros, en nuestras casas, en nuestros trabajos, en la calle, donde sea, quienes debemos llevar a cabo gestos, absolutamente asumibles por cualquiera, para tener una vida más armónica con el Planeta. ¡Esa es la revolución y ya ha empezado! Como dice Eduardo Galeano “mucha gente pequeña haciendo cosas pequeñas puede cambiar el mundo”.

Imposible no hay nada

Imposible no hay nada

Con esta idea desde EconómadE queremos empezar la semana proponiendo 7 acciones simples para una vida sostenible. Para aquellos a quienes les cuestan los cambios proponemos, puesto que son siete, asumir una de ellas por cada día de la semana. Así, podéis ser absolutamente conscientes de ese gesto concreto para comprobar la facilidad de su realización en la vida cotidiana y para que quede incorporado en el día a día.

1.- Reducir

Gran parte del problema es el exceso de consumo. Tenemos que empezar por comprar y a consumir menos. Con ello reducimos el uso de energía, de agua, de materias primas. Además, comprar menos supone reducir deshechos.

Así que cuando vayas a hacer la compra, ten en cuenta estos consejos.

  • Siempre que sea posible, compra a granel. Evitarás el uso de envases.
  • Si no es posible, procura que los envases que adquieras se puedan reutilizar y por supuesto reciclar.
  • Reduce las bolsas de plástico. No son biodegradables así que llévate un carrito o las bolsas de tela.

Reducir el consumo de recursos:

  • Encender las luces solo cuando sea necesario. Y apagarlas. Utiliza bombillas de bajo consumo.
  • Si necesitas pilas, cómpralas recargables.
  • Usar el agua de manera consciente. Elige ducha frente a un baño. Reutiliza el agua para regar las plantas. Cierra el grifo mientras te cepillas los dientes. Enjabona toda la vajilla y enjuágala después.
  • Adquiere electrodomésticos eficientes.
  • Llena la lavadora o el lavavajillas antes de usarlo y recuerda que no es necesario lavar a 60º, ni siquiera a 40º.
  • Controla la temperatura de la calefacción en invierno y del aire acondicionado en verano.
  1. 20º  para la calefacción es idóneo. Además, recuerda que cada grado que subes supone un 5% de consumo energía. Un buen edredón en la cama, un forro polar y unas mantitas para el sofá son una excelente compañía. Ten a mano ropa cómoda que abrigue.
  2. Para el aire acondicionado, la temperatura razonable es 25º. Utiliza, por ejemplo, persianas para frenar la incidencia del sol en el interior de la casa.
  • Utiliza menos combustible. Deja el coche en casa. Muévete en bici o camina. Además de contaminar menos tu cuerpo se sentirá mejor. Si no, elige el transporte público. Reducirás las emisiones de CO2 a la atmósfera, ahorrarás dinero y te liberarás del estrés de los atascos.
  • Si viajas en coche, comparte el trayecto. Redes como Blablacar te permiten contactar con gente que se dirige al mismo destino, lo que permite no solo ahorrar los costes sino también minimizar la contaminación.

2.- Desenchufar

En sintonía con la acción previa llega la segunda: tenemos que acostumbrarnos a desenchufar todos los aparatos. Siempre que hay un enchufe conectando a la red, aunque el aparato en sí no esté encendido, hay consumo. Todo aquel electrodoméstico que dejamos en stand by sigue consumiendo, algunos, aunque no lo creas, incluso más que cuando están funcionando.

Para no tener que ir desenchufando uno por uno todos los cables de tu casa, puedes comprar una regleta (zapatilla) con interruptor, así será más cómodo.

Es muy habitual encontrarse los cargadores de los teléfonos móviles enchufados permanentemente. Acostúmbrate a quitarlos de la corriente cuando se haya cargado tu móvil. Y no lo dejes cargando toda la noche. Es un consumo excesivo.

Aquellos aparatos estacionales, léase radiadores (para invierno) y aire acondicionado (verano) deben desenchufarse durante los meses que no se utilizan. Consumen energía y dinero.

A fin de año verás la recompensa con una “paga extra”.

3.- Reciclar

Es absolutamente imprescindible y es una cuestión de hábito separar los residuos. Si tienes plantas, huerto o jardín puedes utilizar los desechos orgánicos para hacer compost y abonar la tierra.

Ten organizados los cubos que te ayuden a separar los residuos. Puedes ayudarte con los contenedores de reciclaje.

Cómo reciclar:

  • ORGÁNICA: restos de fruta y verdura. Huesos y espinas. Alimentos en mal estado. Cáscaras. Papel de cocina, posos del café, restos de infusiones, plantas o flores secas.
  • ENVASES: Envases y botellas de plástico. Latas de bebida y conservas. Bricks. Papel de aluminio.
  • PAPEL Y CARTÓN: Diarios y revistas. Papeles. Embalajes de cartón.
  • VIDRIO: Botellas y envases de vidrio sin tapa ni corcho.
  • RESTO: Residuos de higiene personal (compresas, tampones…).  Colillas de cigarrillos. Excrementos de animales. Restos de cerámica y cristal. Residuos después de barrer, estropajos y restos de limpieza. Juguetes rotos sin complementos electrónicos.
  • Las PILAS colócalas en los contenedores específicos.

Muchos municipios tienen implementada la recolección selectiva de la basura, así que simplemente tendrás que depositar tus residuos en los contenedores específicos.

reciclar

4.- Conocer

Para hacer bien las cosas es preciso conocer sus beneficios y sus posibilidades. Informarse y seguir aprendiendo es la clave. Internet es una fuente accesible y fácil para desarrollar y profundizar en nuestro conocimiento ecológico. Son infinitas las páginas, los blogs, los foros, las cuentas en las diversas redes sociales que actualizan contenidos y dan ideas de cómo implementar nuevas actitudes que permitan una vida más sostenible. Por supuesto, no te olvides de los libros. Te damos algunos ejemplos para que empieces a sumergirte y sigas buscando según tu curiosidad.

5.- Difundir

Difundir el conocimiento que adquirimos es imprescindible. Y suma. Las redes sociales o  los blogs son medios al alcance de muchos ciudadanos a través de los cuáles podemos difundir y compartir con nuestros amigos y seguidores lo que vamos descubriendo. Cuanta más gente conozca las virtudes de una vida sostenible será más fácil que descubran sus bondades y que la pongan en práctica. Cuenta lo que estás haciendo y los beneficios de esos gestos para compartirlo con otros. Serás un estímulo para tu entono.

6.- Participa

Si ya decíamos, siguiendo (y repitiendo) la cita de Galeano, que mucha gente pequeña haciendo cosas pequeñas puede cambiar el mundo, el cambio será más potente cuando la gente actúe en colectivo. Son numerosas las plataformas que permiten asociarse para ser partícipes del cambio. Te ponemos algunos ejemplos:

  • La plataforma por un nuevo modelo energético, en España (seguro que las hay en el país donde vives), organiza asambleas o conferencias para ayudar a todos los que defendemos la soberanía energética.
  • Las cooperativas de energías limpias son otra forma de ser activos por un cambio y están sumando cada vez más ciudadanos que se dan de baja como usuarios de las grandes compañías eléctricas para sumarse a estos grupos de consumo de energías renovables.  Som Energía o Goiener, son dos ejemplos funcionando actualmente en el estado español.
  • También hay gente que, especialmente en pequeñas poblaciones, se independiza de la red instalando paneles solares o aerogeneradores para generar y consumir su propia energía. Un ejemplo es este pueblo alemán del que podéis conocer su historia en el documental “El Espíritu de Schönau”
  • En el ámbito de la alimentación podemos hablar de huertos compartidos, una interesante plataforma para cultivar tus propios alimentos y participar del trueque.
  • Ser ciudadano difiere mucho de ser consumidor y para incentivar esa diferencia y permitir ser parte de lo que sucede en tu ciudad eso se están desarrollando numerosas redes que  activan nuevos círculos y acciones muy interesantes, como por ejemplo el Vivero de Iniciativas Ciudadanas.
Foto: Plataforma x un nuevo modelo energético

Foto: Plataforma x un nuevo modelo energético

7.- Genera

Una vez que has reducido, reciclado, que has seguido aprendiendo, que has difundido y compartido, que te has sumado a otros que como tú apuestan por un cambio para una vida eficiente y sostenible, puedes también empezar a generar. A hacer.

Las mimas redes y plataformas a las que nos hemos referido en el punto anterior y con las que puedes participar, te darán las herramientas necesarias para iniciar tu propia generación de alimentos y energía.

Más allá de que hay trabas legislativas, puedes utilizar energía renovable. Tal vez puedas instalarte un panel solar o un aerogenerador y producir tu propia energía. Si no, por ejemplo, puedes ser parte de revolución solar de Ecooo

Ya hemos hablado de los huertos compartidos pero si te da pereza salir de casa, con la hidroponía podrás tener tu pequeño o gran huerto dentro de tu apartamento sin necesidad de tierra y con un consumo mínimo de agua. Si tienes un pequeño o gran jardín podrás organizar tus cosechas con la satisfacción de comer lo que cultivas y con la garantía de no estar ingiriendo transgénicos o agrotóxicos.

huerto

Descubre tu talento reciclando tus residuos. Si te gustan las manualidades puedes tú mismo utilizar esos desechos para darles vida nueva, por ejemplo, hacer muebles con cartón y papel, convertir latas viejas en botes portalápices, hacer lámparas con botellas de vidrio o un monedero con un tetrabrick.

¡Pon tu creatividad a trabajar!

Mira, por ejemplo, cómo hace muebles con papel reciclado la holandesa Debbie Wijskamp.

Participa de grupos de consumo de alimentos: júntate con tus vecinos y comprad a productores locales.

Intenta arreglar los aparatos que se te estropeen. La obsolescencia programada te tentará para que tires y renueves. No lo hagas. La basura electrónica es tremendamente contaminante y un problema muy serio. Te dejamos el vídeo del trailer del excelente documental Comprar, Tirar, Comprar.

Puedes verlo completo aquí.

Con estas siete acciones podrás comprobar cómo es absolutamente factible una vida sostenible. Y recuerda, se empieza por una semana y se extiende para siempre.

Y tú ¿qué haces cada día para tener una vida sostenible? Comparte. Queremos seguir sumando.

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